Treinta años después de su nacimiento, Pokémon acaba de demostrar que la llegada del celular no necesariamente obliga a abandonar las formas tradicionales de jugar. El Campeonato Mundial Pokémon 2026, celebrado del 28 al 30 de agosto en San Francisco, reunió en un mismo evento competencias de cartas físicas, videojuegos, Pokémon GO y Pokémon UNITE ante una convocatoria de más de 50 mil aficionados.
El contraste resulta llamativo. Mientras una parte de la industria del entretenimiento busca trasladar prácticamente cualquier experiencia a una pantalla, miles de jugadores continúan viajando alrededor del mundo para sentarse frente a frente y competir colocando cartas sobre una mesa.
Las finales de este año coincidieron además con el 30° aniversario de Pokémon, una franquicia que nació en 1996 y que ha conseguido atravesar varias generaciones de consolas, teléfonos y formas de consumir entretenimiento sin abandonar algunos de sus formatos más antiguos.
Fuente: La Nación

